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Nota
- Historia del Fiat Iava |
Historia del IAVA 128
Con
la década del '70 en marcha Fiat decidió lanzar una compañía bajo el
nombre de IAVA (Industria Argentina de Vehículos de Avanzada) enfocada
a desarrollar versiones “semi-deportivas” de la berlina 128.
Y fué así, entonces, como de la mano de algunos concesionarios, Fiat
Argentina funda la empresa IAVA. Como responsable técnico de la
compañía se hallaba el ingeniero Juan Carlos Fisanotti, quien se
había destacado en el diseño de autos de competición.
Desde que ganó la calle, el IAVA se convirtió en objeto de deseo para
los entusiastas de la marca. Colores llamativos, franjas decorativas y
llantas de aleación de logrado diseño conformaban una estética
exterior atractiva para la época.
Pero la modificación de la berlina 128 no se limitaba al aspecto
externo. Bajo el capot se escondía una mecánica evolucionada que
entregaba una potencia de 71 CV para la versión impulsada por el
conocido 1100. La primera de una saga que vería crecer su potencia
hasta los 102 CV en la variante más desarrollada de 1.3 litros.
Las
mejoras también llegaban al campo de las suspensiones en donde un
tarado más firme se conjugaba con un sistema de frenos adecuado y una
dirección más directa, para obtener un progreso notorio en el
comportamiento dinámico en relación a la versión “tranquila”.
Llanta de aleación "potenciada"
Además la estética interior había sido también objeto de cambio, en
donde se destacaba un volante deportivo de cuatro brazos de metal calado
adornado por tornillos Allen. La “personalización” interior
continuaba con una palanca de cambios de diseño más adecuado para la
conducción “allegro vivace", a lo que
se sumaba un completo panel de instrumentos que incorporaba un
tacómetro.
Sin embargo, lo más llamativo era la
butaca del conductor con respaldo inflable, lo cual garantizaba una
perfecta posición de manejo. El consumo a 140/150 km/h era
aproximadamente de unos 10 litros cada 100 kilómetros. El reducido
peso, poco más de 800 kg., era un factor desencadenante para conseguir
una relación peso/potencia, que aseguraba aceleraciones próximas a
motores de cilindrada superior.

Del total de versiones de 128 IAVA que
se desarrollaron, sin duda alguna la variante de 102 CV fue la más
deportiva de todas. Sin apelar a incrementos en la cilindrada conseguía
bajar fácilmente los 10 seg. en la prueba de 0-100 km/h y superaba los
170 km/h de velocidad final.
Se alcanzó una relación CV/litro sorprendente: 79,13 cv/l... Un Fiat
131 Abarth Rally (calle) llegaba a los 70,17 cv/l y una Ferrari 512 BB a
los 72,84 CV/l...
LAS FRANJAS DEL IAVA
La discusión surge siempre cuando se
habla del IAVA. ¿Cuáles eran los modelos de las franjas?. Muchos, y
están claramente identificados.
Fiat no se mantuvo al margen en la
década del '70, al igual que otras terminales, de la moda de las
franjas. El IAVA nació con ellas pero fueron cambiando en cada nueva
versión.
En el parte inferior de las puertas
volvían a aparecer, de forma discontinua, con el logo IAVA en las
delanteras y con el de Fiat sobre las traseras.
En el caso del 1100 las bandas
invadieron el capot de manera transversal, desde el borde delantero
(sobre los faros) hasta la altura de las rejillas.
Con la irrupción del 1.3 en 1973, las
franjas pasaron a ubicarse a la altura de la cintura, donde podía
leerse la inscripción “1300 TV”. En este caso también las bandas
laterales se aplicaban de manera discontinua sobre la carrocería.
"TV" significaba: "Turismo Veloce"
La edición siguiente mostró dos franjas paralelas, de diferente color,
que recorrían de forma continua todo el lateral del auto. Con la
llegada del 128 Europa, el IAVA adoptó con posterioridad las nuevas
soluciones estéticas de la gama.
El último IAVA llevaba sobre sus
flancos una banda en “degradé” la cual mantuvo hasta su
desaparición en 1982.
texto: terra.com.ar
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